sábado, 22 de agosto de 2015

Superdepredadores

Los humanos, una especie no sostenible de superdepredadores

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Una investigación canadiense revela una nueva visión detrás de las extinciones generalizadas de fauna: el superdepredador humano, que da prioridad a los beneficios a corto plazo, y provoca cambios extremos en las cadenas de alimentación de todo el mundo. Según los científicos, los humanos tienden a cazar adultos de otras especies en índices hasta 14 veces superiores a otros depredadores, con una explotación particularmente intensa de carnívoros terrestres y peces.
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SINC |  | 20 agosto 2015 20:00
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La cazadora Michaela Fialiva posa con un león recién abatido. /  Efe
Una investigación publicada hoy en la revista Science por un equipo dirigido por Chris Darimont, profesor de Geografía en la Universidad de Victoria (Canadá), presenta una nueva visión detrás de las extinciones de fauna generalizadas.
La forma en la que los humanos matan a otras especies en plena edad reproductiva puede haber tenido implicaciones profundas en sistemas terrestres y marinos
Según este estudio, la forma en la que los humanos matan a otras especies en plena edad reproductiva puede haber tenido implicaciones profundas tanto en los sistemas terrestres como marinos.
La extinción masiva y la reestructuración de las redes alimentarias y los ecosistemas son "resultados extremos en los que los depredadores no humanos rara vez se imponen", explica Darimont.
Para evaluar la naturaleza de la depredación humana en comparación con la no humana, los investigadores llevaron a cabo un análisis de 2.125 especies de depredadores de diferentes partes del mundo, en entornos marinos y terrestres.
Los resultados revelan que los humanos tienden a cazar adultos de otras especies en índices hasta 14 veces superiores a otros depredadores, con una explotación particularmente intensa de carnívoros terrestres y peces.
"Nuestra tecnología tiene una capacidad de asesinato perversamente eficiente. Los sistemas económicos globales y la gestión de recursos, que dan prioridad a los beneficios a corto plazo para la humanidad, han dado lugar al superdepredador humano", dice Darimont, también director científico de la Fundación Raincoast Conservación. "Nuestros impactos son tan extremos como nuestro comportamiento y el planeta sufre la carga de nuestro dominio rapaz".
"Nuestra tecnología tiene una capacidad de asesinato perversamente eficiente", dice Darimont
Los seres humanos cazan y matan a los grandes carnívoros terrestres –tales como osos, lobos y leones– en una proporción nueve veces mayor a la tasa en la que estos animales depredadores se matan unos a otros en la naturaleza.
Con respecto a las industrias pesqueras, los autores descubrieron que los efectos de la depredación eran incluso más pronunciados en el océano Atlántico, lo cual, según los científicos, es resultado de una explotación masiva más prolongada, y refleja cómo la escasa cantidad de ejemplares de una presa puede llevar a una aprovechamiento agresivo.
Este comportamiento de depredación tan particular de los humanos puede tener impactos significativos en los ecosistemas ya que, por ejemplo, altera los fenotipos morfológicos y de recorrido vital de otras especies, modifica la capacidad reproductiva de las poblaciones y transforma las interacciones ecológicas de las redes alimentarias.
P. Huey/ Science
P. Huey/ Science
Los autores piden urgentemente reconsiderar el concepto de ‘explotación sostenible’ en la gestión de la vida silvestre y la pesca
A por las presas adultas
"Mientras que los depredadores se dirigen principalmente a las crías, los seres humanos se decantan por el 'capital reproductivo' explotando a las presas adultas", apunta Tom Reimchen, coautor de la investigación y profesor de Biología en la misma universidad canadiense.
Reimchen formuló originalmente estas ideas durante una investigación a largo plazo con peces de agua dulce en un lago remoto en Haida Gwaii, un archipiélago en la costa norte de la Columbia Británica (Canadá). El conjunto de datos del estudio incluye la vida silvestre y tropical, a los sistemas de pesca de todos los continentes y océanos, excepto la Antártida.
Los autores piden urgentemente reconsiderar el concepto de ‘explotación sostenible’ en la gestión de la vida silvestre y la pesca. Argumentan que un modelo realmente sostenible significaría un cambio cultural, económico e institucional que ponga límites a las actividades humanas para seguir más de cerca el comportamiento de los depredadores naturales.
Referencia bibliográfica:
Chris T. Darimont, Caroline H. Fox, Heather M. Bryan, Thomas E. Reimchen. "The unique ecology of human predators" Science 349 (6250): 858 - 860.
Zona geográfica: Internacional
Fuente: SINC

lunes, 17 de agosto de 2015

Isabel Steinberg: Antisemitismo y gueto

Entrevista a la psicoanalista Isabel Steinberg sobre la historia del antisemitismo

“Desde el siglo III existe el gueto como institución carcelaria”

Publicó un ensayo con las claves históricas que dieron origen al antisemitismo donde plantea que toda esa crueldad no admite una sola lectura o una simple interpretación. Steinberg pasa revista a las claves socioeconómicas e históricas que dieron lugar a matanzas y rebeliones.

Por Sergio Kisielewsky
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–¿Qué claves e encuentra para entender la vigencia del antisemitismo en especial en la sociedad de clases?
–La vigencia del antisemitismo, que en el libro la especifico, la re-nombro como rechazo a los judíos, es algo que necesité elaborar a partir de nuevas formas de nombrar al antisemitismo clásico. Yo lo llamo religión de Occidente. En el siglo III hay un primer momento en el Concilio de Elvira donde se plantean prohibiciones para el pueblo judío, entre ellas estaba la bendición de las cosechas porque los judíos en su mayoría eran agricultores. El concilio prohíbe la bendición de los judíos a las cosechas y prohíbe los casamientos mixtos. Sorprende que en ese momento de la civilización occidental ya estaba en juego algo del orden del mantenimiento de cierta pureza cristiana; después se redoblará con las leyes de pureza racial de la Inquisición durante cuatro siglos. Lo más espectacular como expresión del antisemitismo es la Shoá pero habría que tomar en cuenta que desde el siglo III se suman cuatro siglos de gueto como institución carcelaria muy al estilo de vigilar y castigar.
–¿Marx abordó la cuestión judía qué aporte hizo para desmenuzar el tema?–Hay una frase muy conocida que dice: “El antisemitismo es el socialismo de los imbéciles”. Esta frase fue acuñada por un socialdemócrata alemán de fin del siglo XIX y él planteaba que cada vez que había conflictos de clase en cualquier lugar siempre hay una minoría donde descargar la furia de las masas insatisfechas. Lenin plantea que el antisemitismo era un freno a la lucha de clases. Lenin tenía una posición muy clara sobre todo lo que era el Imperio del Zar que fue un lugar de gestación de los pogroms y la segregación, además de mitos que fueron fundantes.
–¿Por ejemplo?–La conspiración de los Sabios de Sion que sale de lo que era el zarismo antes de la Revolución frustrada de 1905. En esa época se crea una confabulación que toma muy bien Umberto Eco en el libro El Cementerio de Praga. Allí se crea una intriga que decía que todos los años el gran grupo de rabinos se reunía para disputarse el poder y repartirse el mundo. Lo gracioso es que en ese mismo momento empieza a gestarse el huevo de la serpiente, porque, como no podían ser dueños de tierra, los judíos pasan al comercio, sobre todo entre parientes y a través de las diversas fronteras europeas. En ese momento el que era embajador del zarismo en Europa es asesinado y quién era: el padre de Vladimir Nabokov que no era judío.
–El joven Marx planteaba que el judío debe emanciparse con toda la sociedad, debe emanciparse de su ser burgués...–El dice que el grado máximo de explotación capitalista es llevado a cabo por los judíos con la usura y los bancos. Pero en la Edad Media, cuando aparece en la Iglesia la usura como pecado, comienza la institución de los prestanombres: los marranos y los judíos prestaban el nombre para ser usureros para que quedaran limpios los cristianos, alguien que tenía un título de nobleza. Y también la Iglesia prestaba dinero pero las caras visibles tenían que ser no católicos. Tuve la oportunidad de visitar el primer gueto europeo que fue el de Venecia –ahora es un barrio– y me contaban que el privilegio que tenían era que no había perros cuando alguien se quería escapar. Hay un famoso médico italiano que en el siglo XVII describe las enfermedades del gueto en la piel por falta de luz y problemas visuales. De ahí viene la tradición judía del sastre porque los dejaban dedicarse a la venta de ropa, al arreglo de ropa usada. Ese médico italiano enumeró las enfermedades de trabajo que tenían y fue muy vapuleado porque en pleno siglo XIX la teoría de la degeneración implicaba que africanos judíos eran inferiores según la antropología de ese momento y había que demostrar que tenían inferioridades físicas.
–Sin embargo en la Edad de Oro convivían muy bien las tres religiones.–El imperio que alojó en total democracia y estuvo a punto de ceder un territorio para que los judíos tuvieran una nación fue el Imperio Otomano y esto no es casual porque tanto moros como judíos habían sido echados por la Inquisición de España. Aparece una serie de gestores que garantizan pureza de sangre. Entonces las familias aseguraban que eran anteriores al asesinato de Cristo pero la historia confirma que Jesús, siendo judío, se plantea una nueva de forma de relación entre los hombres, el continuador para mi gusto es San Pablo, que plantea que la prédica debe ser hecha caminando.
–¿Lutero los llamó el “pueblo del libro”?–Con Lutero es un tema muy especial. Pasa algo parecido con Mahoma que en el siglo VI predica sobre tribus de vida judía. Los musulmanes, que están en una explícita lucha contra la cuña de Occidente en Medio Oriente que es Israel, provienen de tribus nómades judías y en el Corán aparece que sólo los que consideran a Abraham un profeta judío hijo de Alá son bendecidos.
–¿Las prohibiciones, la segregación se puede analizar como síntoma en la historia de la humanidad?–Hay varias etapas. En el primer exilio la destrucción del II Templo no se encuadra en lo que se puede llamar la victimización y luchas por tierras. Los judíos son asiáticos, por eso una de las consignas del nazismo fue contra el asiatismo judío. Provienen de Asia cuando se van incorporando a Francia y se mezclan con la población europea. Lutero intenta captar a los judíos para su grey, pero como no lo logra, los demoniza: “No quieren dejar de ser” es otra de las acusaciones. En Latinoamérica eso lo vemos, vi la foto de la última ona que murió y no tuvo descendencia, nadie dice por qué los mapuches siguen existiendo o el Estado Plurinacional de Bolivia volvió a tener su identidad pero a la gente de origen judío se le adjudica un empecinamiento cuando en la historia se demuestra que cuando hubo más asimilación y mas matrimonios mixtos, hubo más persecución.
–¿Porque subraya en su libro que en el Medievo se gesta el Holocausto?–Por dos paradigmas fundamentales, uno es el color amarillo como emblema. En los pueblos no podían salir los judíos si no tenían las mujeres un pañuelo amarillo en la cabeza y el hombre un brazalete amarillo que indicara su ascendencia judía.
–También se refiere a una gran quema de libros en el Campo de Fiori en 1553.–Hicieron una razzia en el gueto y se llevaron todos los libros religiosos que eran considerados impuros e hicieron otra cosa: la apropiación de niños, robaban los niños a sus madres y los criaban en conventos y se los daban a familias de dinero. Me recordó lo que ocurrió en la Campaña del Desierto donde se los arrancaban de las manos a las madres. El gueto era tierra arrasada.
–¿Por qué usted nombra al psicoanálisis como un síntoma?–Nombro el síntoma como algo estructural, que no cambia, que nadie se cura de sus síntomas y que el psicoanálisis lo que puede lograr es colocarse de otro modo frente al síntoma. El síntoma es aquello que en algún momento de nuestra vida infantil se nos construye para ser normales, es normal ser antisemita. En la Argentina menos de 1 por ciento de la población es judía. Con la dictadura hubo un diez por ciento de detenidos desaparecidos judíos pero se cree que hay más porque el judío está en todas partes. Cuando se estrena El mercader de Venecia en Londres hacía cuatro siglos que ya habían sido echados los judíos de Inglaterra. No había un solo judío. Hay un sociólogo que dice que eso es lo que ocurre con todo lo execrado. Lo rechaza en ausencia no importa que no esté. El problema surge en la Alemania de la República de Weimar cuando ese uno por ciento empieza a integrarse y casarse con gente que no es judía. Cuanto más integrados, más se los persigue tanto en la Inquisición como en la Alemania nazi.
–Llama la atención en su libro que los querían humillar en las carreras de Carnaval...–Desde el siglo XV al XVIII había un día en el Carnaval que, cuando empezaban los festejos, se elegía gente vital y joven del gueto y competían con otros jóvenes bien alimentados y entrenados. El castigo después era que el rabino tenía que decir que estaba dispuesto a besar el culo del alcalde de la comunidad, y como hubo muchas rebeliones, metían a los más ancianos de la comunidad en un barril lleno de clavos y lo tiraban por una pendiente. Una crueldad pocas veces vista pero que estaba naturalizada.
–¿Los judíos son una tribu nómade, una secta religiosa o una raza maldita?–Eso lo marcó muy bien Jean Paul Sartre, León Rozitchner. Me entero del ser judío porque los chicos de la escuela del Estado me rodean y me dicen “sos judía tenés que casarte con un judío porque mataron a Cristo”. Ahí mi primera pregunta a mis padres “¿qué es ser judía?”. Primero es una tribu nómade de donde salieron las tribus musulmanas, de donde salió el cristianismo cuando fue echado por las guerras internas hasta la destrucción del II Templo y se va afincando donde la dejan. En ese exilio, donde más se afincan es en España, sabemos que la Inquisición duró entre cinco y seis siglos y fue dirigida en España a moros y judíos. Los judíos tuvieron el apoyo del Imperio Otomano porque los relacionaban con los moros porque fueron perseguidos por la Iglesia durante tres siglos. Judíos y moros convivían porque los dos habían sufrido la expulsión y se plantea el marranismo como institución. Muchos judíos para no irse de Portugal conservan sus tradiciones ocultas y se convierten al catolicismo, pasan varias generaciones y siguen celebrando en secreto las ceremonias judías pero no se liberan de la hoguera porque se instala en España y Portugal la institución de la delación. Algo parecido a lo que hace el franquismo con los republicanos después de la Guerra Civil.
–¿Hay un quiebre con la Revolución Francesa?–En 1789 la Revolución burguesa da la ciudadanía a todos menos a tres minorías: comediantes, verdugos y judíos, dos años después se le da la ciudadanía a los judíos en 1791. Había una encuesta que decía “¿Qué haría usted con el judío?”, unos decían guillotina, otros que se los puede reeducar llevándolos a una iglesia. Eso me hizo acordar mucho a una revista de la década del ‘30 en la Argentina que se llamó Clarinada, que se puede encontrar hoy en la Biblioteca Nacional, una revista nazi que coincide con la creación de la Sección Especial de Represión al Comunismo que salió hasta el ‘43 con el advenimiento del peronismo y hay concursos sobre quién dice lo mas aberrante de un judío y también atacan a las mujeres republicanas que eran “libertinas, tenían sexo libre y eran anarquistas” y cuando hay antijudaísmo, hay misoginia, hay odio a la mujer. ¿Quiénes eran las peligrosas? Las brujas. Hace poco vi en el Museo de la Inquisición en Cartagena de Indias una balanza donde se pesaba a las mujeres que eran denunciadas por brujas, las mas livianitas iban a la hoguera porque quería decir que se podían subir a la escoba, las mujeres llamadas brujas eran “libidinosas, el demonio estaba en su cuerpo”.
–¿Desde el punto de vista de la teoría quién encaró el tema con más profundidad?–Para mi gusto es Bela Székely, un analista húngaro. Es una historia muy singular. Székely logra escapar de la persecución en Hungría donde está un tiempo en un campo de concentración con su esposa. Cuando llega a Buenos Aires al Hotel de los Inmigrantes es recibido por una delegación de la incipiente APA, la Asociación Psicoanalítica Argentina. Llega con su mujer que acuna un trapo que era un bebé de ella que murió en un campo de concentración. Bela llega con manuscritos de un libro que sacó la editorial Claridad que se llama El antisemitismo, fue el fundador de la Editorial Paidós, fundador de la carrera de Psicología de Rosario que fue la primera en la Argentina y fue expulsado de la Sociedad Psicoanalítica y del Partido Comunista porque los comunistas decían que era burgués y los psicoanalistas decían que era comunista. Con la gente que tiene pensamiento propio sabemos que hay más inclinación a la excomunión de cualquier eclesia. El llegó a la Argentina convencido de que había que hablar de estos temas porque la Segunda Guerra estaba ahí nomás.
–¿De su libro qué ideas se pueden resaltar?–El libro es pesimista y de alguna manera plantea que el hombre ario común siente que el padre judío tiene mucha autoridad y lo ataca, el ejemplo es Kafka, mal o bien había un patriarca. Hay muchos pensadores que dicen que los judíos por su ubicación en Europa se incorporan al movimiento bolchevique y se incorporan al Ejército Rojo. Caen muchos en la invasión alemana en la frontera de Ucrania pero se olvida que en el nazismo se juntaron los mitos de la persecución el capitalismo y el comunismo. En el siglo XVIII el judío era el responsable que quería desde el capitalismo apropiarse del mundo y después pasa a ser el subversivo que quiere cambiar el mundo y el capitalismo. En nuestro país en 1935 se ordenó un allanamiento para capturar los cuadernos de los chicos en la Escuela Sholem Aleijem y depués Clarinada los publicó para mostrar cómo los convertían en “comunistas antiargentinos”. Eso se repite en la dictadura. Los desaparecidos judíos estaban ligados a grupos de lucha emancipadora y a organizaciones revolucionarias.
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Arqueólogos encuentran paneles de jeroglíficos mayas intactos y estela bien conservada

Archaeologists find intact Maya hieroglyphic panels and well-preserved stela

Tulane graduate student Maxime Lamoureux St-Hilaire discovered the above hieroglyphic panel in near pristine condition during excavations of La Corona’s palace. Image: Tulane University
Tulane graduate student Maxime Lamoureux St-Hilaire discovered the above hieroglyphic panel in near pristine condition during excavations of La Corona’s palace. Image: Tulane University
Archaeologists with the La Corona Regional Archaeological Project in Guatemala, who in 2012 discovered the second known reference to the so-called “end date” of the Maya calendar, have made more finds consisting of significant hieroglyphic panels. They also unearthed a well-preserved Maya stela that dates to the 5th century AD from the archaeological site of El Achiotal.
Marcello Canuto (left), director of Tulane University's Middle American Research Institute and co-director of the excavations at El Achiotal with Luke Auld-Thomas, a Tulane anthropology graduate student who discovered the Maya stela dating to the 5th century AD. Image: Tulane University
Marcello Canuto (left), director of Tulane University’s Middle American Research Institute and co-director of the excavations at El Achiotal with Luke Auld-Thomas, a Tulane anthropology graduate student who discovered the Maya stela dating to the 5th century AD. Image: Tulane University
This stela portrays an early king during one of the more poorly understood periods of ancient Maya history,” said Marcello A. Canuto, director of Tulane University’s Middle American Research Institute and co-director of the excavations at El Achiotal along with Tomás Barrientos of the Universidad del Valle de Guatemala.
Tulane graduate student Luke Auld-Thomas, with funding from National Geographic Young Explorer’s Grant, uncovered a shrine that contained fragments of the broken stela. The ancient Maya had built the shrine to preserve this stela.
Epigrapher David Stuart of the University of Texas at Austin estimated the stela’s date to be November 22, AD 418, a time of great political upheaval in the central Maya area.
The La Corona team also found two more hieroglyphic panels in nearly pristine state.
They even have much of the original sparkling red paint preserved,” Canuto said.
Tulane graduate student Maxime Lamoureux St-Hilaire discovered the panels in his excavations of La Corona’s palace. These panels had not been found by looters because they were installed in a small unassuming corner room of the palace. The panel inscriptions tell of rituals of kingly accession.
The fact that the stela and these panels were preserved by the ancient Maya themselves long after they were first carved adds a new wrinkle to our interpretation of how much the ancient Maya valued and strove to preserve their own history,” Canuto said.

jueves, 13 de agosto de 2015

Barrio intercultural

ANTES DE FIN DE AÑO SE ESPERA TERMINAR CON LA CONSTRUCCIÓN DE LAS PRIMERAS 56 CASAS, DE LAS 250 PREVISTAS

Un barrio intercultural y sustentable

Por: Guillermo Gammacurta


Las viviendas respetan la cosmovisión mapuche, siguen las reglas de arte de la arquitectura tradicional y también de la construcción natural con barro y techo verde.
 Conocida por uno de los paisajes más bellos que la naturaleza pueda brindar, la localidad de San Martín de los Andes, en Neuquén, avanza en una experiencia habitacional que amalgama una serie de principios que apuestan al respeto a la diferencias, pero también al cuidado del medio ambiente, recuperando la mirada armónica de los pueblos originarios. 

Se trata del Barrio Intercultural Lote 27 del Parque Nacional Lanín, con la finalidad de albergar a 250 familias en situación de emergencia habitacional, la mitad de las cuales serán de origen mapuche y el otro cincuenta por ciento huincas -vocablo mapuche que hace 500 años denominaba a los conquistadores y ahora se aplica a los criollos, los no mapuches-.

Para avanzar con la construcción del barrio, la Dirección Nacional de Preinversión Municipal (Dinaprem), que conduce Daniel De Giano, y el municipio de San Martín de los Andes, firmaron un nuevo convenio para el financiamiento de estudios de preinversión para la realización del proyecto ejecutivo.

"El barrio es todo un desafío, tanto para la Dinaprem como para nosotros. Hay una diferencia sustancial en el concepto de interculturalidad. Una cosa es la multiculturalidad donde hay presencia de varias culturas y todas conviven, pero la interculturalidad tiene como desafío construir algo en común, aquellos que procedemos de culturas diferentes convivimos en un mismo espacio territorial casi diría yo como socios, como integrando una nueva comunidad totalmente diferente a una y a otra", explicó, en diálogo con Ámbito Municipal, Juan Carlos Fernández, intendente de San Martín de los Andes. 

La construcción del barrio en el Lote 27 implicó un acuerdo por el cual el Poder Ejecutivo Nacional, a través de la Ley 26.725 votada en el Congreso, transfirió sin cargo a la comunidad Curruhuinca, 400 hectáreas del Parque Nacional Lanín, que estaban cedidas en comodato al Ejército Argentino. De esas 400 hectáreas, 300 son para uso de la comunidad mapuche y 100 se distribuyen, 70 para el barrio intercultural y 30 para el municipio destinadas a salud, educación, deportes y recreación. En la actualidad, ya hay una pista de motocross y bicicross, y está previsto que se construya una escuela técnica de energías renovables. Es que el barrio apunta también a ser ambientalmente sustentable

A principios de 2014 finalizaron los primeros estudios financiados por la Dinaprem, dependiente de la Secretaría de Asuntos Municipales que dirige Ignacio Lamothe, a partir de los cuales el municipio pudo desarrollar el Plan Maestro de urbanización y evaluar la factibilidad técnica, social y económica del Barrio Intercultural. Estos estudios le permitieron al municipio obtener por parte de organismos nacionales y provinciales, el financiamiento de $ 22 millones, necesarios para la implementación del proyecto. Algunos de los aportes más destacados son:

•El financiamiento del Programa Federal de Mejora de Vivienda y Hábitat de Pueblos Originarios y Rurales del Ministerio de Planificación de la Nación, posibilitó que el municipio ya haya comenzado con la construcción de las primeras 56 viviendas, establecidas en el Proyecto de Construcción y Servicios Múltiples desarrollado en el estudio de la Dinaprem. Algunas casas ya están terminadas y se espera culminar todas antes de fin de año.

•Del Gobierno provincial de Neuquén para el mejoramiento de calles (enripiado).

•Del Ministerio de Trabajo de la Nación, para poner en marcha una carpintería, un invernáculo y un taller de apicultura, contemplado en el Proyecto Agroalimentario.

A partir del actual estudio de preinversión financiado por la Dinaprem, el municipio podrá incorporar al plano de urbanización del barrio, los proyectos ejecutivos de redes de servicios de agua potable, agua de producción y electricidad, calefacción, tratamiento de aguas negras y grises; además de elaborar el reglamento interno de ordenamiento urbano. En cuanto al proyecto ejecutivo, Fernández contó que "hasta ahora esas 56 viviendas se hicieron teniendo en cuenta el anteproyecto. El emplazamiento de las casas que es totalmente diferente, son diseños de manzanas circulares con determinada orientación, porque las puertas de las viviendas de los mapuches están orientadas por su cosmovisión hacia el este, a la salida del sol, lo que se respetará. Y además se tienen las reglas de arte de la arquitectura tradicional por una parte y también construcción natural con barro y techo verde".

Otro aspecto para resaltar es que la construcción de las viviendas está en manos de la Asociación Vecinos sin Techo (los criollos) y la Asociación Mapuche Curruhuinca, que es la comunidad más grande de la provincia con 400 familias en 12 mil hectáreas.

También está en marcha la construcción de una carpintería de madera y metálica, para fabricar aberturas para proveer a la industria de la construcción local, lo que dará trabajo a los vecinos del barrio, y un espacio productivo en donde también habrá una producción agrícola-ganadera pequeña pero autosustentable.

Por otra parte, Fernández, quien en 1974 trasladó su militancia e ideales de la Juventud Peronista a las escuelas rurales de Neuquén, para afincarse definitivamente en 1983 en San Martín de los Andes, resaltó que "en el nuevo Código Civil aparece la propiedad comunitaria, siempre estuvo la propiedad privada y la del Estado. Y esta experiencia del barrio intercultural es propiedad comunitaria, es decir, no se pueden vender las casas, sí lo heredan los hijos, o si no hay hijos es la comunidad la que las adjudica, es la aplicación del Código Civil nuevo, pero algo que los indígenas ya lo hacían".

viernes, 31 de julio de 2015

Bruno Latour

EN LAS RUINAS DE LA MODERNIDAD: UNA ENTREVISTA CON BRUNO LATOUR

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La modernidad es una guerra, es una decisión acerca de la guerra y la paz, no es algo que pueda describirse como un estado
Bruno Latour
Bruno Latour es sin duda una de las figuras intelectuales más destacadas en el panorama actual de las ciencias sociales. En el año 2012 fue condecorado con el Premio de la Legión de Honor (la más alta distinción del gobierno francés) y al año siguiente recibe el Premio Holberg (considerado el Nobel de las ciencias sociales). Formado en filosofía bajo la dirección de Michel Serres, ha dedicado gran parte de su trabajo a indagar en las consecuencias de los Estudios de la Ciencia y la Tecnología sobre nuestra comprensión de la modernidad. En 1979, publicó su primerainvestigación etnográfica en el laboratorio Jonas Salk de California donde se describen los procedimientos de inscripción que permiten acreditar un hecho científico entre un grupo de endocrinólogos. El libro fue leído como una provocación a las garantías de la ciencia moderna y marcó el inicio del programa de investigación que actualmente se conoce como la Teoría del Actor-Red.
Bruno Latour: Director del MediaLab y el Programa Experimental en Arte y Política de Science Po
Bruno Latour: Director del MediaLab y el SPEAP de Science Po
Durante más de 20 años se desempeñó en el Centro de Sociología de la Innovación de la École des Mines en París donde comienza un productivo intercambio con Michel Callon en torno al análisis de controversias. Desde entonces, su teoría ha logrado extenderse progresivamente hacia diversos campos de aplicación que usualmente interpelan a las ciencias sociales para elaborar sus explicaciones, tales como: el derechoel artela tecnologíala religiónla políticala naturaleza y por supuesto la economía, aquella ciencia de los intereses apasionados que la modernidad parece haber elevado al estatus de “segunda naturaleza”.
En los años noventa, inicia su producción más teórica sorprendiendo al mundo con una polémica declaración: Nunca fuimos Modernos. Aplicando elprincipio general de simetría en antropología comparada, Latour propone destinar el mismo rigor metodológico que usualmente desplegamos para revelar las creencias de “otras” culturas pero esta vez sobre aquellos que se auto-proclaman “modernos”. Su hipótesis es que la sociología se ha quedado sin herramientas conceptuales para iniciar una empresa de tamaña envergadura. Esta última parece seguir empecinada en medir el avance de sus investigaciones a partir de la bifurcación entre sujetos (humanos) y objetos (no-humanos) dejando en la opacidad el mecanismo de traducción que permite vincular ambos mundos.
La ironía es que el mismo mecanismo diseñado para delimitar la frontera entre humanos y no-humanos termina contribuyendo a la proliferación de entidades híbridas (cuasi-objetos) sobre las cuales se fundamenta el quehacer de la ciencia. El problema es que la ciencia no nos permite representarlas: ¿Cómo podría visualizar la ciencia este tipo de entidades si sólo admite dos categorías de observación? Para resolver este problema, Latour nos invita a desafiar la bifurcación que heredamos de la modernidad con el propósito de registrar, de una vez por todas, el modo en que los modernos experimentan su propio mundo. Esta vez debemos equiparnos con herramientas un tanto distintas (infra-lenguajes) que nos permitan acceder al meta-lenguaje de los modernos tal como lo haría un antropólogo al ingresar en una tribu inexplorada de la sabana africana.
En tal sentido, Latour postula que la modernidad nunca comenzó (al menos no como la imaginaban los modernos) puesto que nunca funcionó bajo las premisas fundamentales de la constitución moderna: separar los “hechos” (naturales) de los “intereses” (sociales). Aún así, el costo que han debido pagar aquellas entidades que no comparten completamente la humanidad de los modernos parece haber sido demasiado alto y lo suficientemente real como para socavar nuestra antigua confianza en las instituciones: “quizás no haya un planeta que resista esta versión de la modernidad” sentencia Latour (una intuición que comparte el argumento de esta excelente película).
Entrevista a Bruno Latour realizada en el marco de su última visita a Chile
Entrevista realizada a Bruno Latour por la revista Sistemas Sociales en el marco de su última visita a Chile
En la presente entrevista, Latour expone su particular visión sobre el desarrollo de la modernidad, se encarga de responder a sus críticos y nos brinda algunas precisiones sobre su último y más ambicioso proyecto: Una Investigación sobre los Modos de Existencia. Este último nos conduce a un avance sustancial en el pensamiento de Latour con respecto al movimiento deconstructivo que significó el programa de la Teoría del Actor-Red. La novedad consiste en añadir la “clave” que moviliza cada tipo de red para propagarse en un colectivo de humanos y no-humanos. 14 modos de existencia se componen a través de una plataforma digital que permite a sus visitantes inspeccionar los argumentos del libro y convertirse en co-investigadores para las versiones finales del proyecto.
Sin duda todo un soplo de aire fresco para las ciencias sociales más tradicionales y es que si algo no le podemos negar a este veterano de la “guerra de las ciencias” es que ha sido capaz de transformar nuestro mundo en un lugar un poco más interesante para quienes nos dedicamos a estudiar sus mecanismos de funcionamiento (cuestión no menor si consideramos el letargo que aqueja a la disciplina desde la ofensiva posmodernista de los años noventa). A continuación, le damos la palabra a Bruno Latour, uno de los intelectuales más estimulantes que puedan encontrarse en la teoría social contemporánea, en una entrevista exclusiva para Sistemas Sociales: https://youtu.be/vN25HUTicJE

miércoles, 20 de mayo de 2015

Antropología en las fuerzas de seguridad

La antropología de militares y policías

Más allá del cuartel

Dedicada a estudiar a policías y militares y su relación con la sociedad, Sabina Frederic explica cómo influye la moral y las emociones en las fuerzas armadas y de seguridad.

Por Pablo Esteban
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A comienzos del siglo XX, las “sociedades primitivas” representaban el escenario preferido en el que unos sujetos llamados etnógrafos se sumergían con el objetivo de comprender. Sin embargo, la realidad hizo temblar el edificio teórico. Las tribus se redujeron hasta mezclarse con los blancos, y ello obligó a los antropólogos a redefinir su objeto de estudio y a problematizar el enfoque metodológico. La etnografía comenzó a ser discutida por voces provenientes desde diferentes ámbitos académicos y la autoridad del viajero-científico-escritor adelgazó unos kilos.
En la actualidad, investigador e investigado pueden habitar el mismo escenario. La alteridad se halla a mano del cientista social contemporáneo: el otro respira el mismo aire y camina por las mismas calles. En el caso argentino, las fuerzas armadas y de seguridad siempre constituyeron un sujeto difuso, un sótano invulnerable, una caja negra.
Sabina Frederic es doctora en Antropología Social e investigadora del Conicet. Además dicta clases en la Universidad Nacional de Quilmes, donde también dirige el Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas. Además, fue subsecretaria de Formación del Ministerio de Defensa entre 2009 y 2011, desde el cual asumió la conducción civil de la política de educación militar en el país. En 2014, recibió el Premio Nacional Producción 2010-2013 del Ministerio de Cultura de la Nación, en la categoría ensayo antropológico por su libro Las trampas del pasado: las Fuerzas Armadas y su integración al Estado democrático en Argentina.
–En el plano de la disciplina antropológica existen dos dimensiones analíticas: las prácticas y las representaciones que la sociedad efectúa. Desde su perspectiva, ¿qué concepción construye la ciudadanía acerca de las fuerzas de seguridad en Argentina?–Lo primero que hay que saber es que la sociedad no es una unidad. Existen sectores sociales que elaboran diversas representaciones al respecto. Por ejemplo, en los últimos 10 años la Gendarmería Nacional duplicó el número de efectivos, pasó de tener 16 mil a disponer de más de 30 mil integrantes. Por supuesto, esos miles de individuos que se presentaron, y aún lo hacen, para prestar servicio creen que la Gendarmería es un lugar de prestigio para trabajar, un espacio que otorga legitimidad y reconocimiento. Por otra parte, también hay sectores de nuestra sociedad que no observan con buenos ojos este tipo de profesiones. En general, los grupos más reticentes están conformados por militantes, que argumentan a favor de su rechazo.
–En este sentido, ¿hay distinciones entre las representaciones que los grupos militantes efectúan en relación con los militares y con los policías?–Al menos en los sectores militantes existe un vínculo directo que asocia a las fuerzas de seguridad y armadas con el ejercicio de la represión estatal en el pasado y en el presente. Desde esta perspectiva, se hace muy difícil quebrar el sentido común y generar un imaginario que conciba a militares y a policías como actores sociales que, como todos los seres humanos, tienen una vida más allá de los cuarteles y las comisarías.
–Ello que usted señala es una característica inherente al quehacer antropológico. Me refiero al análisis de los individuos a partir de sus múltiples dimensiones y al método que la ciencia utiliza para el estudio de la alteridad...–Sí, claro. La antropología, a través del enfoque y la perspectiva metodológica etnográfica, es adecuada para desarmar los estereotipos y descubrir las diferentes facetas que poseen las personas, en la medida en que permite el acceso a un nuevo conocimiento que habilita el contacto directo con el mundo real. El ser humano se adapta de acuerdo con las circunstancias y expresa emociones que son variables según los contextos. En el campo, emergen dimensiones personales que son imposibles de prever desde el escritorio.
–¿Cómo se puede modificar esa representación que algunos sectores de la sociedad construyen respecto de las fuerzas de seguridad? Dicho de otro modo, ¿cómo construir un imaginario diferente?–En principio, hay algo que todos debemos entender: gran parte de los policías y militares son individuos que crecieron y se formaron en democracia. Bajo esta premisa, la posibilidad de repetición de un golpe de Estado requiere de una serie de condiciones que exceden muchísimo la capacidad de estos actores. El golpe de 1976 fue cívico-militar y, además, desde el retorno al sistema democrático se hizo mucho por reducir el peso y la capacidad de acción que las fuerzas militares poseían. En la actualidad, los militares no se forman en una isla, sino en una lógica mucho más flexible: pueden salir de las academias una o más veces a la semana, se comunican directa, más informal y frecuentemente con sus superiores, se preserva la vida privada y su independencia de la vida profesional como no ocurría veinte años atrás.
–A propósito de esta referencia, en un trabajo de investigación usted señala que en la actualidad, la vida profesional y la vida familiar de los uniformados se construyen en dos espacios que ya no se yuxtaponen. ¿A qué se refiere con ello?–Hoy en día se preserva la vida privada de la mirada institucional del militar. En el pasado, las acciones desarrolladas por los integrantes del círculo íntimo de los militares eran juzgadas en términos morales por los superiores jerárquicos y ello repercutía en sus carreras profesionales. Desde mi punto de vista, muchas de estas modificaciones se vinculan con cambios ocurridos en la moralidad familiar y la sensibilidad de otros sectores de la sociedad de la que son parte. También tuvo un gran impacto sobre las fuerzas armadas la abolición de la conscripción obligatoria. Como desde 1995 las personas no están obligadas a permanecer, las escuelas militares deben esforzarse por retener a los soldados que, hoy en día, tienen libertad para marcharse si no se sienten cómodos.
–En este sentido, ¿cómo influye la vocación de servicio?–La vocación de servicio es un imaginario que, como todo imaginario, se construye a lo largo del tiempo y se reafirma al momento de decidir la pertenencia al grupo, opera como un filtro y es administrado por los más antiguos. Está fuertemente asociado al sacrificio, a la resistencia a condiciones que no cualquiera sería capaz de afrontar. Podemos encontrarla en otras profesiones. El individuo posee un conjunto de expectativas y valores que anteceden incluso a su decisión de formar parte de las fuerzas armadas y de seguridad. Dichas expectativas y valores, luego, se redefinen conforme se transita por procesos educativos y ámbitos de trabajo donde se reajustan a efectos de hacer más llevadero un oficio muchas veces ingrato. En definitiva, la vocación funciona como parámetro de ingreso y permanencia: quien no la desarrolla, difícilmente pueda ocupar un lugar respetable y prestigioso al interior de este tipo de instituciones.
–En la última década, el ingreso de mujeres a las fuerzas militares y policiales creció de una manera considerable. ¿Cómo se explica la participación femenina en un campo que, históricamente, estuvo asociado al sector masculino?–Las mujeres se incorporaron en forma acelerada en los últimos 5 o 6 años por políticas de género desarrolladas por el propio Estado argentino en todos sus niveles. En la actualidad, en general, el porcentaje entre mujeres y hombres que integran estas instituciones es de entre el 40 y el 60 por ciento.
–Usted trabajó entre 2009 y 2011 como funcionaria a cargo de la Subsecretaría de Formación del Ministerio de Defensa. ¿Qué puede contar acerca de esta experiencia?–Lo fundamental es acceder a lo que sucede en los intersticios de la vida social de los militares, y no sólo a los contenidos curriculares que allí se intentan transmitir. Es muy importante conocer acerca de la regulación del tiempo y del espacio en la dinámica cotidiana: comprender cómo es ese mecanismo de vigilancia/control/tutoría que realizan las jerarquías superiores sobre los subalternos, y de qué manera sirve en la formación para la guerra, la función principal asignada por ley a las fuerzas armadas. La subsecretaría orienta la política educativa tanto de los militares como de los civiles; dependen de ella todas las escuelas de formación de oficiales y suboficiales, así como también las escuelas superiores de guerra y los liceos militares.
–¿Cómo son los procesos educativos en este tipo de instituciones? Me imagino que la disciplina es una virtud que se enfatiza con recurrencia...–Uno de los ejes medulares es el rol que ocupan el sufrimiento y el sacrificio en el proceso formativo. La educación de los oficiales, tanto en las policías como en las fuerzas armadas, es muy estructurada y está destinada a producir conductores. La proporción de oficiales sobre suboficiales es muy pequeña: representarán algo así como un 10 por ciento. En el caso de las fuerzas militares, se desarrolla un fuerte énfasis en la construcción de la identidad y la pertenencia grupal a una institución que trasciende a los individuos. Me refiero a lo que se denomina en la jerga como “espíritu de cuerpo”. Los vínculos entre las diferentes jerarquías de mando en las fuerzas militares se establecen a partir de una relación de tipo paternalista. El jefe se preocupa por el subalterno: conoce cómo está, si extraña a la familia, si se siente cómodo, cómo es su estado emocional, etc. Para poder mandar es necesario cuidar. La policía persigue ese ideal pero no siempre lo cumple, pues en su caso no es un vínculo que esté promovido institucionalmente.
–Por último, ¿cómo definiría el concepto de seguridad?–Es un concepto bastante nuevo y tan polisémico que resulta casi imposible definir. En mi opinión, la seguridad guarda relación con una combinación de condiciones objetivas y subjetivas. Por ejemplo, el Estado puede ofrecer una serie de políticas que brinden a la población una segur0idad objetiva que no coincida, necesariamente, con la seguridad subjetiva/interior de cada persona, y viceversa. Los riesgos de este desfase son muy altos, grandes inversiones destinadas a paliar la sensación de inseguridad, que seguramente no ofrecerán una seguridad objetiva.
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